







Maracay, 18 de Septiembre de 2009
El viernes, 18 de septiembre, fue el día escogido por las productoras Conciertos
Metal y Comegato Producciones, para traer, a Venezuela, a una muy buena, y quizá
más representativa, banda del género Blackened Death Metal: Belphegor. Los «metalheads»
se reunieron en el Club de Obras Públicas, de la ciudad de Maracay, para
disfrutar del Bondage Goat Zombie South American Tour de los austriacos; pero
antes de ellos, abrirían fuegos esa noche las bandas nacionales Noctis Imperium
y Slow Death.
El concierto empezó con la presentación de los orientales Noctis Imperium. Con
las luces apagadas en el club, arrancaban con su presentación. Los provenientes
de Barcelona son una banda con mucha personalidad e ideas muy claras, que llevan
consigo un mensaje literal, que va mas allá de lo musical; de paso, tienen una
excelente escena ante el público, donde se les veían confiados en tarima. Sus
letras tratan principalmente sobre temas de guerra, historia antigua, religiones
paganas. Inspirados en escritores, filósofos y ocultistas como Aleister Crowley
-por ejemplo- los Noctis Imperium, más que una banda «satánica», son una banda
«anti-religión» y, aunque suele confundirse lo uno con lo otro, basta con
prestar atención a sus líricas para darse cuenta que se toman muy en serio el
mensaje que encierran sus canciones.
Una muy buena actuación tuvieron esa noche su vocalista y guitarrista Isaías, y
compañía; interpretando cuatro temas propios, en los que destacan “Descensus Ad
Inferus” y “Through Fire And Cosmos”; además excelentes versiones, “Maze Of
Torment” de Morbid Angel y, en conjunto “Arise” y “Dead Embryonic Cells” de
Sepultura. Hicieron un excelente trabajo con la siempre difícil misión de abrir
un concierto.
Cabe destacar la presencia de Kenny Godoy en la batería, quien tenía la tarea de
suplir lo trabajado por Nick Barker, baterista que grabó los temas del, aún
esperadísimo, disco de los Noctis Imperium.
Una media hora –quizá, cuarenta y cinco minutos- después, le tocaba el turno a
Slow Death, banda de Death Metal oriunda de Punto Fijo (Falcón). Algunos
fanáticos del Black Metal no supieron ó, simplemente, no quisieron disfrutar de
los seis temas que ejecutaron los Slow Death esa noche. Algunos de los presentes
se notaban más interesados en conseguir una birra, que en escuchar a la banda.
Pero, más allá de eso, la buena noticia es que la banda supo aprovechar la
oportunidad que tuvieron a pesar del pésimo sonido, para el momento; y, aunque
mucho de sus temas eran bastante similares unos de otros, confirmaron el buen
año que vienen teniendo.
Slow Death se montaron en tarima, conformados por Carlos Sánchez (no el frontman
de Krueger, ojo) en la voz, Antonio Rodríguez en la guitarra, Asdrúbal Colina al
bajo y, el ex-Gamalyel, Juan Diego Petit en la batería.
Otro dato curioso fue que todos sus temas, esa noche, fueron interpretados en
total español, tomando en cuenta que anteriormente cantaban en ingles. Algunos
de los que pudieron escucharse fueron: “Desollando al enemigo”, tema con el que
abrieron su show; “Feto en feto” y “Caballero Del Demonio”.
Ya el cansancio y el calor comenzaban a pasar factura. Se notaba que la
asistencia había sido bastante buena (más de 500 personas pisaban el Obras
Públicas); todos comenzaban a amontonarse cerca de la tarima; la adrenalina
comenzaba a subir; y la espera comienza a hacerse larga. Cerca de cuarenta
minutos duró la misma, hasta que los austriacos suben a la tarima, y la euforia
venezolana los recibiera a más no poder.
Luego de un rápido saludo, daban la espalda al público, levantando sus manos al
aire, con cuernos que daban la impresión de invocar al mismísimo Lucifer; pero,
no fue Satanás quien hizo acto de presencia, sino Carlos Sánchez (sí, el
productor, Conciertos Metal), quien salió al ruedo, presentando oficialmente al
grupo “Señoras y señores, lo prometido es deuda, con ustedes: Belphegor”.
Las notas de “Bleeding Salvation” abrían el show, y desde el primer tema se
notaba que el Belfegor no venía a Latinoamérica para «matar un tigre»; pues, se
toman muy en serio su interpretación; vinieron con todo.
Desde el comienzo se pudo observar a un Helmuth (vocalista y guitarra) liderando
el grupo; manteniendo ó, por lo menos, intentando mantener una buena interacción
con el público asistente, entre tema y tema. Varias veces agradeció la
asistencia a la ciudad de “Marrracay” y hasta alguno que otro gruñido soltó
desde su micrófono. Serpenth (bajista) se sentía mucho más tranquilo, entusiasta
de los presentes al lado derecho; mientras que, hacia la izquierda, Morluch (el
otro guitarrista) se lo pasaba en grande. Desde la batería, Robert Kovacic
(músico robado para el tour en cuestión) lucio bastante bien.
Temas como “Walpurgis Rites”, “Seyn Todt In Schwartz”, “Lucifer Incestus” y “The
Goatchrist” fueron algunos de los once temas que, en total, tocaron los europeos
esa noche, cerca de hora y media de concierto.
Belphegor, sí contó con un buen sonido durante toda la actuación; un buen juego
de luces y, en general, con concisiones de buen nivel. Sin ser «espectaculares»
disfrutamos de un buen show. Es posible que, el hecho de que la gira estuviese
arrancando esa noche, en Venezuela, ayudara a ver a la banda con tantas ganas y
tanta potencia. En general, excelente show.










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